Daños por el granizo: lo que es bueno saber antes de reparar el auto

Como en 2006, una fuerte tormenta causó destrozos. El CESVI difundió claves de las principales técnicas de reparación para que los afectados sepan qué hacer. Sólo el 20% de los autos dañados la vez anterior pudo ser reparado en forma completa.

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Sólo algunas pólizas de seguro contra “daños totales” cubren el granizo, pero con pago de franquicias.

La fuerte tormenta de granizo que se abatió en la noche del domingo sobre la Ciudad de Buenos Aires y parte del conurbano volvió a causar serios daños en miles de autos que se encontraban a la intemperie. Como ya sucedió hace casi 4 años, muchos sufrieron roturas en el parabrisas y la luneta, a la par de decenas de “microbollos” en la chapa.

El CESVI difundió una práctica guía explicativa para conocer detalles de las diferentes soluciones que existen y afrontar las reparaciones de la mejor manera posible.

En primer lugar menciona las técnicas “sacabollos”, que “si se realizan correctamente, sin duda son las más prácticas y sus consecuencias son casi nulas”. Según explican desde el CESVI, esta técnica utiliza una serie de palancas especiales y herramientas de punzonado con la ayuda del reflejo de una lámpara o luz especial. Así, se logra ejercer una presión ligera en la cara interna de la pieza hasta conformar la zona dañada.

Con esta técnica no es necesario pintar, sólo bastará lustrar la pieza, según aclaran. Por ende, la reparación se enfoca en cuatro tareas: desmontaje de accesorios, desabollado, lustrado y montaje de accesorios.

Las restricciones en el empleo de esta técnica generalmente tienen que ver con el tamaño, la cantidad y la ubicación de los daños. Lo primero que hay que observar es que el granizo no haya afectado la pintura, ya que un deterioro en sus capas superiores o fisuras puede provocar un foco de corrosión.

De todos modos, tal como aclaran, esta técnica tiene limitaciones y es probable que el resultado final no sea el esperado en todos los casos, quedando alguna deformación en la chapa o alguna marca.

Por su parte, también existe la técnica “tradicional” para arreglar las abolladuras, que se basa en la conformación de la chapa a través de herramientas específicas, con golpes directos y efectivos que liberan las tensiones existentes y permiten recuperar su forma original. Estas acciones provocan que después del planchado de la chapa más satisfactorio se requieran realizar todas las etapas del repintado.

Con esta técnica, la reparación de los daños pasa por cuatro “etapas”: desmontaje de accesorios, desabollado, desmontaje de accesorios para no entorpecer los trabajos de pintura, preparación de fondos, repintado y montaje de accesorios.

Entre las técnicas alternativas, enumera otras que utilizan adhesivos o elementos soldados para la conformación de la chapa a través de la tracción. Luego se puede requerir una desbastada suave de la pieza para sacar las últimas imperfecciones. Por lo mencionado en el método es casi inevitable realizar el repintado de las piezas. Esta técnica no tiene limitaciones en piezas metálicas. Su mayor virtud es que no necesita realizar desmontajes de accesorios y muchas veces permite reparar piezas que por otro método deberían ser sustituidas. Su mayor rendimiento se nota en piezas que no poseen acceso a su parte interna, como zócalos o guardabarros traseros.

¿CUAL ES EL SISTEMA ADECUADO PARA CADA AUTO?

La respuesta está asociada a variables como profundidad, dimensiones, cantidad y sobre qué piezas y zonas se produjeron los daños. Sólo el 20% de los autos dañados por la tormenta de granizo de 2006 pudo ser reparado en forma completa con sistemas de desabollados; el 70% necesitó, al menos, la pintura de sus piezas horizontales (capot, techo y tapa de baúl); y el 10% restante involucró alguna sustitución de piezas (techo y capot).

Tal como aclaran, la técnica de reparación a utilizar dependerá de la gravedad del daño del vehículo, por lo que admiten que teniendo en cuenta los porcentajes mencionados, la técnica de sacabollos se ajustaría a muy pocos usuarios, aunque sería la mejor opción, por las condiciones en tiempo y en precio que hacen que sea el más barato y respeta 100% la originalidad del vehículo.

Finalmente, desde el CESVI brindan una “orientación de costos” para la reparación de un capot con 5 daños de granizo con las distintas técnicas:

  • Método de desabollado por palancas:
    Costo aproximado: $ 375
  • Método convencional:
    Costo aproximado: $ 1.125
  • Método alternativo:
    Costo aproximado: $ 1.000
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