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Renault Fuego: a tres décadas del nacimiento de un ícono

El deportivo fue lanzado en marzo de 1980 en Francia y un año después ya llegaban las primeras unidades importadas. En 1982 entró en producción en la planta de Santa Isabel, donde se fabricó hasta 1992.


El Renault Fuego marcó una época. Ahora es uno de los autos con más clubes en Argentina.

La coupé Fuego de Renault fue, sin duda, uno de los autos más importantes de la industria automotriz argentina. Se lanzó al mercado en marzo de 1980 en Francia y un año más tarde llegaba importada al país, para luego pasar a la línea de producción de la planta de Santa Isabel, en Córdoba, donde se fabricó hasta 1992.

Su diseño fue una de sus principales características, pero también el gran equipamiento de serie, como el cierre centralizado a distancia, levantavidrios eléctricos, aire acondicionado, radio con pasacassette y llantas de aleación. Junto con el Renault 18, conformaban el segmento de alta gama de la marca del rombo.


En Argentina se fabricaron 20.000 unidades del Fuego; en todo el mundo, más de 265.000.

Las líneas fueron creadas por Michel Jardin, bajo la dirección de Robert Opron, quienes trabajaron sobre la base del R18. Uno de sus rasgos inconfundible fue la línea negra acanalada que atravesaba todo el perfil del vehículo. Nunca antes un automóvil había tenido algo similar. También fue el primer Renault en abandonar el sistema numérico para su denominación.

El mercado argentino tuvo una versión exclusiva, lanzada en 1989, denominada GTA (la A por Argentina), que desistió de aquel rasgo característico, pero que igual mantuvo su buen diseño. En el país se fabricaron 19.952 unidades, mientras que en el mundo la cifra llegó a 265.257.

El modelo también fue exitoso en la competición, donde conformó una dupla casi imbatible junto a Juan María Traverso. De la mano de Oreste Berta, el Renault Fuego debutó en el TC 2000 en 1986 y ganó ocho títulos hasta su retiro, en 1993.

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